jueves, 4 de febrero de 2010

Goodbye Valparaiso


Estoy furioso. No me vuelvan a decir que Valparaiso es "pintoresca". Me revelo ante ese eufemismo. Valparaiso es una ciudad pobre, maltratada, postergada, en derrumbe. Una especie de San Francisco del mega subdesarrollo. Una mezcla de la Habana vieja con el downtown de Buenos Aires, pero todo degradado.
Un lugar lleno de perros vagabundos, de hombres "curaos" que juegan toda la tarde a las cartas en lugares públicos mientras las mujeres trabajan en sitios privados.

No puede ser que Libet esté viviendo en un lugar así. Vuelvo a Santiago.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Recuerdos de Libet y las noches en San Telmo

Al comienzo Libet nos reunía a todos en su casa del barrio de Boedo (en Buenos Aires). En ese momento éramos un pequeño grupo, pero al poco tiempo la casa quedó chica y las reuniones se hacían en un local abandonado en San Telmo. El frío, la lluvia o el excesivo calor no eran nunca excusa para faltar a la cita.

Libet era increíblemente amable pero muy firme a la vez. Nos miraba con inmenso cariño mientras contaba historias, recitaba poemas y nos aconsejaba. Su mirada, por momentos algo triste, finalmente mostraba una gran fortaleza. La fortaleza de los desprotegidos. Su cabello negro brillaba en la noche y su voz nos acariciaba.

La última vez que la vimos nos dijo:

"Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.


Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado."

En pocas horas estaré en Valparaiso.

martes, 2 de febrero de 2010

Oscuridad Santiaguina

Enormes nubarrones negros cubren el cielo de Santiago, llueve sobre la Isla de Pascua y desde Iquique hasta Magallanes un viento helado nos deja perplejos. La gente se mira sin decir nada como quien sabe que las palabras no alcanzan. Es hora de ir a dormir.

Tengan fé

Desde Buenos Aires me llegan noticias del Comandante Julián. Me cuenta que hay algunos soldados, leales todos ellos, que dicen no entender estas notas de mi viaje. A todos esos hermanos les digo que tengan fé y canten conmigo: 

"yo tengo fe, yo creo en el amor 
yo tengo fe tambien mucha ilusion
porque yo se, sera una realidad
el mundo de justicia que ya empieza a despertar" 
(Ramón Ortega)

lunes, 1 de febrero de 2010

Sueño en una noche de Santiago

¿Será la Pequeña Gigante una metáfora de lo que le ha sucedido a Libet? ¿Su sonrisa de muñeca y su andar  siniestros, me estarán diciendo algo respecto de la suerte que ha corrido nuestra amada Libet?

Prefiero pensar que se trata de un buen augurio, sin embargo, entre sacudones de fiebre y estruendos que llegan a mi mente desde un tiempo remoto, sueño que la Pequeña Gigante me mira y llora mientras el Tío Escafandra la rodea con sus enormes brazos. De repente su imagen ya no es más que un afiche luminoso en el metro de Santiago.
Me despierto empapado en sudor, son las 5:30 am.

domingo, 31 de enero de 2010

Pisando las calles nuevamente

En pleno centro de Santiago, la multitud delira. Los niños corren, los adultos corren a los niños, los carabineros corren a padres y niños y los bomberos mojan a todos. Los carros hidrantes que otrora supieron disolver protestas hoy refrescan cual bebida cola. El calor es insufrible pero a pesar de todo la multitud (mientras se refresca como puede) continúa caminando sin quejarse. Nunca ví (desde la llegada del General) algo tan multitudinario, caótico y lleno de mística. ¿Quién ha causado esta locura?

La respuesta es: LA PEQUEÑA GIGANTE.

Todos quieren verla, todos gritan su nombre "pe-que-ña, pe-que-ña" (con acento chileno, claro está). Se venden sus fotos, hay posters y remeras con su imagen, podríamos decir que su rostro es llevado como bandera a la victoria. Estoy muy emocionado.

sábado, 30 de enero de 2010

La Pequeña Gigante y sus secretos

He llegado a Santiago de Chile.

Ahora sé que la clave para encontrar a Libet está en la Pequeña Gigante y su tío Escafandra.

¿Quén es esta niña?, ¿Dónde están sus padres mientras ella se pasea por Santiago?, ¿Es huérfana?, ¿Qué relación tiene con el tío Escafandra? ¿Es realmente su tío?, ¿Qué oscuros secretos esconden semejantes gigantes?

Mañana iré a su encuentro.