En la ciudad de Oruro la gente es muy amable. Excepto Taipa, una anciana de más de 100 años que escupe cuando uno le pregunta algo y te tira piedras y todo lo que tiene a mano si insistís en sacarle conversación. Nadie sabe, o nadie quiere explicarme por qué esta conducta de la anciana. Sin embargo, hoy cuando me acerque a ella por octava vez, pude notar que se sonreía antes de empezar a escupirme.
Estoy avanzando.
sábado, 29 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)