Los acontecimientos se han precipitado caóticamente.
Camino a Ollantaytambo, una grupo de rebeldes nos interceptó y nos mantuvieron cautivos durante aproximadamente quince horas. No puedo decir que nos hayan tratado mal, para nada. Incluso nos dieron hojas de coca para que nos entretuviesemos mascando.
De todos modos, fue una astuta maniobra para hacernos perder tiempo. Ya estábamos (hablo en plural ya que mis contactos leales estan trabajando activamente ) a punto de dar con el paradero de Libet. Ahora, ya no sabemos dónde estará dado que los que la tienen cautiva actuan muy rápidamente. Sin embargo, algo hemos avanzado ya que durante las horas que nos retuvieron pudimos saber de una secta autodenominada grupo Wilka (en quechua significa Sagrado).
lunes, 14 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario