
En el avión que me trajo a La Paz estuve sentado al lado de un sujeto que parecía chino. Pero resultó ser japonés. Un economista japonés que trabaja para el gobierno boliviano en Santa Cruz. Habilmente obtuve su dirección de mail.
También comencé a hablar con un joven boliviano de La Paz que se ofreció a indicarme buenos lugares para visitar, para cenar, etc.
Creo que todos ellos son agente encubiertos.
Debo intensificar la búsqueda de Libet en estas horas. Algo me dice que corre un gran peligro.
Por suerte hice también contacto con uno de los leales en el Museo de la Coca. Me dio valiosa información que no puedo revelar en este momento.
Ahora debo irme. Alguien en este cyber se cagó.
También comencé a hablar con un joven boliviano de La Paz que se ofreció a indicarme buenos lugares para visitar, para cenar, etc.
Creo que todos ellos son agente encubiertos.
Debo intensificar la búsqueda de Libet en estas horas. Algo me dice que corre un gran peligro.
Por suerte hice también contacto con uno de los leales en el Museo de la Coca. Me dio valiosa información que no puedo revelar en este momento.
Ahora debo irme. Alguien en este cyber se cagó.
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