
El viaje comienza a complicarse. La situación política reinante en Bolivia hace que toda mi travesía se vea sacudida (y conmovida) por el devenir de los acontecimientos.
Anoche, a penas pude dormir. La manifestación de los cocacoleros y los estruendos me eyectaron de la cama en plena madrugada. Comencé a escribir y luego rompí casi todo lo escrito. Tenía sed y no tenía libertad!
Espero llegar a La Paz dentro de ocho días. Allí tengo que tomar contacto con la última persona que vio a Libet.
Sin embargo, es difícil planificar algo. En los últimos veinte días todos mis planes fueron cambiando drásticamente y por momentos pienso que la misión es sobrehumana.
Ahora debo preparar algo para comer.
Espero llegar a La Paz dentro de ocho días. Allí tengo que tomar contacto con la última persona que vio a Libet.
Sin embargo, es difícil planificar algo. En los últimos veinte días todos mis planes fueron cambiando drásticamente y por momentos pienso que la misión es sobrehumana.
Ahora debo preparar algo para comer.
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